En las regiones australes de Chile y Argentina, el frío extremo puede convertir el aceite convencional en una pasta espesa incapaz de circular por las venas de una excavadora. El arranque en frío en estas latitudes es el momento de mayor peligro para cualquier componente hidráulico o motor térmico. Sin el lubricante adecuado, las bombas pueden sufrir cavitación y los sellos pueden cristalizarse en cuestión de minutos.
Ventajas de los fluidos sintéticos de bajo vertido
Los lubricantes sintéticos están diseñados molecularmente para fluir instantáneamente incluso a menos de treinta grados centígrados. Esto asegura que la película protectora esté presente desde el primer giro del motor, reduciendo el desgaste por contacto metal con metal. Además, su estabilidad química permite intervalos de drenaje mucho más largos, algo vital cuando el sitio de operación es de difícil acceso logístico.
Sistemas de precalentamiento y filtración
Complementar la lubricación de alta calidad con calentadores de cárter eléctricos garantiza que la viscosidad del aceite esté siempre dentro del rango operativo óptimo. Asimismo, la filtración de micraje fino es esencial en climas secos y polvorientos, ya que las partículas de hielo y polvo pueden contaminar el sistema rápidamente. La protección del corazón de la máquina comienza con el fluido que corre por su interior.
